La utilización del video por Internet con servidores libres como youtube ha generado un fenómeno nuevo, y una configuración de delitos
nuevos cometidos por personas menores o mayores de edad penal, que
sin escrúpulos cuelgan videos domésticos, imágenes tomadas con
móviles, etc., en muchos casos desconociendo que están incurriendo
en un delito contra la intimidad, como mínimo, con penas de hasta 4
años de prisión.
Las imágenes que se cuelgan en Internet mientras no tengan contenido
delictivo, bien porque atenten contra la intimidad de las personas,
bien por los contenidos sobre sexo explícito, tendrán un efecto de
expansión.La visualización de las imágenes
captadas por la cámara puede realizarse desde cualquier ordenador
conectado a Internet a través del navegador habitual, sin más que
invocar la dirección IP de la cámara y siempre que no se hayan
establecido controles de acceso a la misma.
Desde el mismo ordenador también es posible
acceder al resto de funcionalidades disponibles en la cámara de
video: zoom, movimiento horizontal, movimiento vertical, sonido,
etc., así como grabar las imágenes recibidas. Por lo general, las
cámaras suelen disponer de mecanismos de control de acceso basados
en usuario y clave de forma que, si este control se encuentra
activado en la cámara, cualquier ordenador que invoque su dirección
IP deberá pasar dicho control antes de poder acceder a los servicios
ofrecidos por la cámara incluidas las imágenes. Es
habitual también que los mecanismos de control de accesos vengan
desactivados de fábrica o bien activados con usuarios y claves por
defecto8, resultando una práctica habitual que se instalen tal y
como vienen de fábrica.
Lo anterior hace que la cámara IP sea vulnerable,
ya que deja a la cámara en una situación de “puertas abiertas”, sin
más protección frente al acceso indebido de un tercero que conocer
donde su localización en la Red, es decir, su dirección IP.
Esta situación, que en si misma pudiera
considerarse de riesgo limitado dado el tamaño de la Red, resulta en
la práctica de un riesgo elevado como consecuencia de los
buscadores. Éstos últimos como Google, Yahoo, etc. disponen de
robots que rastrean permanentemente la Red generando una base de
datos de contenidos en la Red, a la vez que proporcionan mecanismos
de búsqueda muy efectivos sobre dichos contenidos, permitiendo
localizar direcciones IP correspondientes a cámaras.
La captación de imágenes con cámaras y su difusión a través de
Internet está sujeta a la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre
de protección de los datos de carácter personal en la medida en que
dichas imágenes afecten a personas identificadas o identificables
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